Dos nuevos randonneurs que la finalizan
Hay pruebas que se disfrutan… y otras que se recuerdan toda la vida.
La SR Alicante Costa Blanca pertenece, sin duda, al segundo grupo.
Quien la ha completado lo tiene claro: es una Super Randonnée muy dura, probablemente una de las más exigentes del calendario, incluso para ciclistas acostumbrados a puertos míticos y grandes desniveles. Aquí no hay descanso fácil ni kilómetros regalados.
Dureza sin concesiones
El recorrido encadena desniveles importantes con porcentajes muy elevados, especialmente en el interior de la provincia. No es una subida larga y tendida: es una sucesión de rampas que obligan a dosificar, a pensar y a respetar la montaña.
Entre ellas destaca una subida que se ha convertido en seña de identidad de la prueba: el Morro Blau, sencillamente increíble. Una ascensión que pone a prueba piernas y cabeza, pero que recompensa con sensaciones únicas.
Territorio salvaje y ciclismo auténtico
Uno de los grandes valores de la SR Alicante Costa Blanca es su entorno.
Muchísimas zonas en “tierra de nadie”, carreteras solitarias, muy poco tráfico y un paisaje que cambia constantemente entre sierras, valles y pueblos del interior.
Todo ello acompañado por un clima fantástico, ideal para largas distancias, que convierte la dureza en una experiencia exigente pero disfrutable.
Una SR que enamora
No es una ruta para hacer con prisas ni pensando solo en el resultado.
Es una Super Randonnée para saborear el ciclismo de fondo, para sufrir, disfrutar y acabar con esa sensación tan especial de haber hecho algo grande.
La SR Alicante Costa Blanca no es solo una prueba dura.
Es una experiencia completa, de las que dejan huella y hacen que, al terminar, solo puedas decir: “ha sido durísima… pero espectacular”.
