II.- Más consejos para afrontar una Brevet: el MATERIAL del Randonneur.

En pocos días empezamos una temporada de brevets intensa en el que el material que vamos a utilizar merece una atención muy especial para poder afrontarla con seguridad y en las mejores condiciones.

La bicicleta

La bicicleta del randonneur buscará por encima de todo la comodidad y la resistencia. La geometría del cuadro será relajada, típica de una bici Gran Fondo o Endurance: tubo de dirección más largo, tubo horizontal más corto, sistemas de absorción, …

En cuanto al material, aunque probablemente el carbono sea el más utilizado, en el mundo randonneur también son populares los cuadros de aluminio o acero, ya que su alta resistencia permitirá el uso de alforjas.

El sillín

El sillín es probablemente la parte más importante de la bicicleta de un randonneur. Como siempre, primará la comodidad mediante un buen acolchado.

En la elección del sillín y la tija habrá que considerar también su resistencia, necesaria para una buena sujeción de bolsas o transportines.

Las bolsas/alforjas

Unas buenas bolsas o alforjas son aquellas que te permiten guardar todo (y solo) lo que necesites. Han de ser resistentes, impermeables, accesibles y estables.

La bolsa más importante será la trasera, donde irá la mayor parte del material y del peso. Existe una gran gama de modelos, desde los más ligeros a alforjas con transportín.

Las bolsas delanteras guardarán lo que utilizamos más frecuentemente (geles, móvil, cartera, carnet de ruta, …) y será lo más pequeño posible ya que afecta notablemente a la aerodinámica de la bicicleta.

También es frecuente en el mundo randonneur el uso de las bolsas que se fijan a la barra horizontal, tanto a la parte superior (con la sujeción en la potencia) como en la inferior.

Por último, un pequeño consejo para evitar sorpresas en las primeras pedaladas: ¡Considera que cuanto más grande sea la bolsa…más la llenarás!

Las ruedas

La elección de las ruedas también deberá cumplir la máxima del ciclismo randonneur, donde la comodidad y resistencia debe primar sobre la ligereza.

Se recomienda elegir unas ruedas robustas, sobre todo la trasera para poder aguantar el peso extra de las bolsas/alforjas, generalmente de 32 radios no planos.

En cuanto a las cubiertas, serán resistentes y preferiblemente de 700×25, 700×28 o más, con el objetivo de hacer más cómoda la conducción. No olvidemos que las extensas rutas de las Brevets suelen circular por carreteras secundarias, por lo que el estado de las mismas a veces no es el ideal para el ciclista.

La iluminación

En Brevets superiores a los 300 kilómetros el randonneur tendrá que rodar inevitablemente de noche, por lo que su bicicleta deberá contar con un sistema de iluminación delantero y trasero (obligatorio además según el reglamento y sujeto a la revisión de los organizadores)

La elección será entre sistemas tradicionales con batería, cuya principal ventaja será la ligereza y la nula resistencia a la rodadura, o una dinamo de buje. Esta segunda opción nos permitirá despreocuparnos de las baterías, además si elegimos un sistema de iluminación con salida USB podremos ir cargando durante el día el móvil o el GPS.

La luz trasera será generalmente LED (no parpadeante), con batería propia. Dado el pequeño peso y volumen de estos equipos conviene llevar uno de repuesto.

Se recomienda además llevar un frontal, tanto para las bajadas (a velocidades altas conviene aumentar el rango de visión) como para las paradas técnicas en plena noche.

La ropa

La elección de una ropa adecuada será clave para la realización de una Brevet. El conocimiento de las condiciones atmosféricas es imprescindible para poder hacer esta planificación, aunque en Brevets a partir de 600 kilómetros sea difícil de controlar debido a la gran extensión geográfica y horaria de la ruta.

Generalmente el randonneur llevará sobre su cuerpo o la bicicleta además del culote y el maillot: perneras, manguitos, camiseta térmica, guantes térmicos y un chubasquero traspirable.

En cuanto al culote, quizá nuestra prenda más importante, deberá ser especialmente diseñada para largas distancias.

También se considerará llevar calcetines, botines y guantes especiales para lluvia.

Los guantes deberán contar con un gran acolchado, con el objetivo de proteger de adormecimientos y lesiones a una de las partes más sufridas del randonneur junto con el cuello y el culo, las manos.

El desarrollo

Aunque no es habitual que las Brevets de otros países tengan un gran desnivel, en el nuestro suele cumplirse con creces la máxima de 1.000m de desnivel positivo por cada 100km y en Alicante fácilmente 1.500 metros. Para hacerlo más llevadero habrá que elegir un desarrollo cómodo, con platos compact 50×34 y corona de 32 o más.

La comida

Aunque una Brevet de 200 kilómetros puede realizarse a base de alimentos de rápida asimilación, a partir de esa distancia el cuerpo necesitará otro tipo de nutrientes más completos. Además de reponer fuerzas en los controles o bares/restaurantes del camino, será imprescindible llevar encima algún tipo de complemento más allá de las barritas o geles, como bocadillos, fruta…

También habrá que tener en cuenta a la hora de planificar la Brevet que mientras rodemos de noche es muy probable que no encontremos sitios abiertos donde avituallarse, ni siquiera para tomarse un simple café.

Accesorios/Repuestos

  • Gafas: se recomienda el uso de gafas fotocromáticas, para que se puedan ajustar a las diferentes condiciones del día y la noche.
  • Espejo: un pequeño espejo en el manillar nos dará una dosis extra de seguridad, sin apenas afectar al peso o la aerodinámica.
  • Manillar: será lo más cómodo posible, mediante el uso de doble (incluso triple) cinta y acoples para poder cambiar de postura.
  • Guardabarros: el uso de este componente, sobre todo en la rueda trasera, evitará que los días de lluvia el agua pueda entrar en nuestra ropa y partes más sensibles de la bicicleta, además de ayudar a los randonneur a rodar en grupo.
  • Potencia regulable: aunque no es habitual, su uso puede ayudar al cambio de postura y evitar lesiones.
  • GPS/Pulsómetro: aunque tengas pensado rodar en grupo, siempre es conveniente llevar un equipo que te indique la ruta, su perfil y tu frecuencia cardiaca para poder dosificar tus fuerzas.
  • Recambios: en las alforjas del randonneur no faltarán cámaras de repuesto, radios, bridas, una llave multiherramienta, un pequeño cable antirrobo para los largos avituallamientos, aceite lubricante, …
  • Varios: cremas protectoras (solar, cacao y para las rozaduras), manta de supervivencia, …

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